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Creencias y consciencias en el más allá


Creencias y consciencias en el más allá

 

 

Creencias y consciencias en el más allá.

Si bien es cierto, tengo ya un largo tiempo desde que me hice consciente de mi don, y dedicándome a desarrollar mi mediumnidad. Sin embargo, a pesar del tiempo que llevo haciendo lo que hago, aún todos los días aprendo nuevas informaciones del mundo de los espíritus. El constante aprender me ha dado la oportunidad de transmitirle a todas las personas que vienen a mis eventos, la información que los espíritus me transmiten. Dentro de los conocimientos que he adquirido a lo largo de mi camino como un médium-psíquico que soy, uno que me ha llamado la atención, es lo que ocurre con nuestra consciencia física cuando cruzamos al más allá.

Muchas personas me han preguntado ¿qué es lo que vemos cuando cruzamos al más allá?, a lo que siempre les respondo: -realmente no lo sé, nunca he estado en el más allá, pero lo que si se, es que los espíritus me describen dicho espacio, como un lugar de mucha luz y mucha paz; y lo que vemos del otro lado, dependerá en gran parte de aquellas cosas en las que creamos.-

Definitivamente, esto último es lo que deja pensando a las personas siempre, ¿lo que vemos en el más allá depende de nuestras creencias?, pues así es, cuando dejamos atrás este plano físico, lo que vemos del otro lado es proporcional a nuestras creencias e iremos al espacio, que esté acorde a ellas. En otras palabras, si somos creyentes de algo en específico –por ejemplo los religiosos- veremos lo que nuestras creencias nos permitan ver. Existe un cielo –por llamarlo de un modo más coloquial- para cada tipo de creencias, de este modo se mantiene la armonía y el equilibro en el más allá; los católicos ven a cristo, los budistas a buda, los musulmanes ven a Allah, y los amantes de Michael Jackson ven a Michael Jackson, etc, etc, etc.

Así mismo, al dejar el plano físico también nos acompañan nuestra consciencia, y como pensamos o actuamos acá en la tierra, del otro lado también lo haremos. Es decir, si en vida fuimos médicos, nuestro nivel de consciencia nos mostrará un cielo acorde a nuestra mente científica. Imaginemos a Einstein en un cielo rodeado de otras almas que piensan igual que él; incluso aquellos que no obraron de manera positiva también tienen un espacio donde están con almas que tienen sus mismas creencias y consciencias, es decir, un alma como la de Hitler está en un espacio donde convive con otras almas que también están en su misma frecuencia vibratoria, ya que sería muy complicado para el alma de dicho personaje, mantenerse en una vibración más elevada como la del amor y la paz, debido a que su consciencia no se lo permitiría.

Recuerdo que en julio del 2015 leí a Yesenia, una joven de unos 35 años de edad, la cual había perdido a su madre dos años antes. Recuerdo que la lectura fue en su casa, la cual vivía en Prados del Este, en Caracas.

Al llegar a casa de Yesenia, sentía una necesidad inmensa de sentarme a orar, no sabía porque pero era lo que sentía para aquel momento. Era una casa de dos plantas, con un jardín delantero muy bonito, recuerdo que tenía un juego de mesa de metal el cual estaba en medio del jardín delantero. La joven me recibió amablemente con mucha alegría, y me hizo pasar; su casa por dentro era muy moderna, dando el aspecto de que había sido decorada por un diseñador de modas, todo estaba completamente a tono con todo.

-Bienvenido a mi humilde hogar. Dijo Yesenia.- No sabes cuánto había deseado que vinieras a mi casa.

-Muchas gracias! Respondí. El placer es mío, tienes una casa muy bonita. ¿La decoraste tú?

-No! (dijo entre risas), le he pedido a una amiga que es modista, que me ayudará a decorarla.

-Ya veo, pues dile de mi parte, que la felicito. Realmente le quedo excelente.

Seguidamente, Yesenia me hizo pasar al comedor donde tendríamos la lectura. Aunque ustedes no lo crean, seguía sintiendo ganas de rezar, no sabía porque, pero sentía que debía hacerlo. Breve y rápidamente le explique cómo sería la comunicación y las únicas dos normas que les tengo a los espíritus, número uno: solo acepto mensajes de sanación, si no tienen nada bueno que decirme prefiero que no me lo digan, y numero dos: solo pueden presentar quienes tenga que sanar con nosotros o nosotros con ellos, no quien nosotros queramos. La joven asintió, e inmediatamente empecé a leerla.

Inmediatamente sentí una energía maternal, un fuerte aroma a rosas y luego sentí un fuerte dolor en mi cabeza. Le pregunté: -¿reconoces lo que te estoy diciendo?, a lo que ella me respondió asintiendo con la cabeza y rostro de sorpresa, y muy levemente me dijo:

-mi madre murió de un ACV hace tres años y sus flores favoritas eran las rosas.

-Pues quiero que sepas que tu madre está con nosotros y quieres que sepas que está bien. Le dije.

Seguidamente, volví a sentir un fuerte deseo de sentarme a rezar, por lo que tuve que cerrar los ojos, al hacerlo vi en mi mente un pequeño banquilla de oración, pero lo más extraño era que no estaba colocado exactamente en una iglesia, sino en un lugar que parecía una sala de estar. Abrí mis ojos y le dije a Yesenia lo que acaba de ver, de un segundo a otro, el rostro de la joven cambió por completo y pronuncio:

-no me jodas!

Créanme que en mis años de médium, nunca había escuchado a alguien que exclamara algo así.

-No me jodas! Seguía repitiendo Yesenia. -No puedo creerlo, necesito mostrarte algo! y al acto seguido, se levantó de la mesa y me hizo seguirla al salón de estar. Al entrar a aquel cuarto quede completamente petrificado, en una de las paredes había un cuadro de Jesús de la misericordia y a los pies del cuadro había un banquillo de oración.

-Mi madre siempre fue una mujer muy católica, y en sus últimos días ya no podía ir a la iglesia, por lo que siempre se arrodillaba frente al cuadro a orar.

-Pues realmente, no me jodan! Respondí. Esta es la cosa más impresionante que he visto en mi vida. (solté una carcajada)

-Tu madre desde que llegue, me ha hecho sentir que debo rezar. Le dije.

-Definitivamente es algo que ella te hubiese pedido en vida, como te dije, ella era muy católica. Es sorprendente que aún siga siendo tan religiosa como en vida. Replico Yesenia.

A través de esta anécdota, trato de mostrarles que nuestras creencias y estados de consciencia nos acompañan aún después de la muerte. Como siempre les comento, todo lo que les transmito a través de lo que escribo, es basado en aquellas cosas que los espíritus me entregan, recomendándoles siempre que no lo tomen como una verdad absoluta, sino como información educativa, que les aporta a su crecimiento espiritual.

En este mismo sentido, los invito a que hagan una introspección y revisen todo aquello en lo que creen, para que puedan identificar cuales aspectos, actitudes y creencias desean que los acompañe, en la otra vida.

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