Atrévete a ver más allá de lo que tus ojos pueden ver

Entradas etiquetadas como ‘reiki’

Vampiros energéticos


Vampiros energéticos

 

 

Vampiros energéticos

El ser un médium-psíquico, ha sido una de las experiencias más transformadoras de mi vida; ya que más que un trabajo, mi don es mi forma de vida. No les mentiré, no ha sido fácil aprender a entender los símbolos y las señales, que los espíritus diariamente se esmeran en entregarme, sin embargo, poco a poco he ido a familiarizándome con cada sensación, impresión o emoción que percibo.

Así mismo, a la medida que voy descubriendo mi don, aprendo a utilizarlo en diferentes situaciones que experimento a diario, y no solo eso, sino que he ido aprendiendo a equilibrar mi vida cotidiana, con la responsabilidad de mi don.

Siempre le cuento a las personas, que no puedo utilizar mi don conmigo mismo, por más que intente saber algo de mí persona, cuando yo quiera, el bloqueo es inminente. Sin embargo, tengo mis guías espirituales, que en todo momento me protegen de otros seres que no son de luz, y que no vienen con buenas intenciones. Muchos de estos seres son sombras o larvas astrales que se encargan de generar conflictos y nuestro alrededor. Más éstos entes, no se comparan en nada, con otros seres oscuros con los que me he topado físicamente. Espíritus que pueden encarnar en humanos y hacer tanto daño, como si estuvieran en el plano espiritual.

Hoy quiero compartir una anécdota que nunca ha sido revelada por mí hasta ahora. A continuación, les hablare un poco de mis experiencias con los “VAMPIROS ENERGÉTICOS”.

A lo largo de mi camino como un médium-psíquico que soy, he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas, y con infinidades de procesos. Uno de los casos que me ha tocado trabajar, son las personas ladronas energéticas o también conocidos como vampiros energéticos.

Los vampiros energéticos son los drácula del siglo XXI, personas comunes y corrientes, que de un modo consciente o inconsciente, succionan la energía de otras personas. Son aquellos individuos con los que a veces nos podemos topar, y que después de diez (10) minutos de hablar con estas personas, nos sentimos agotados, desgastados, o incluso pesados.

Esto ocurre debido a que, la gran mayoría de los vampiros energéticos por sus niveles de consciencia, sus estados emocionales y sus acciones, generan en su propio campo áurico lo que se denomina como un agujero energético, lo que produce que estos, a todo aquello que se le acerquen, le roben su energía.

Existen también vampiros energéticos, que se hacen consciente de esto, y lo vuelven una habilidad, llevándolos a niveles en los cuales pueden dominar o manipular a otras personas. Dichas personas, descubren que a través del caos, pueden generar una descarga energética en otras personas, y des ésta forma alimentarse de esa energía que éstas emanan; por lo que se vuelven los típicos individuos que a donde quiera que van, generan caos a su paso.

Recuerdo que hace mucho tiempo, conocí a una mujer la cual pondré por nombre María. Una mujer de la alta sociedad, letrada, adinerada y afortunada. Se dedicaba a la poisa, y el solo hecho de entablar una conversación con ella, era hablar con una biblioteca ambulante; María había leído a lo largo de su vida, todo tipo de libros, lo que la hacía una mujer increíblemente rica a nivel intelectual

A pesar de todas estas increíbles cualidades que ésta asombrosa mujer tenía, empecé a notar algo muy particular. María siempre estaba sola, no tenía amigos. No entendía como una mujer como ella, podía estar tan sola. Durante varias semanas traté de ganarme su amistad, pero cuando estaba con ella, sentía mucha pesadez, sentía que me quedaba sin fuerzas y no solo eso, sentía que me daba mucho sueño. Al principio pensaba que eran cosas mías, hasta que un día hablando con una compañera, María se me acerco a saludarme y mi compañera de trabajo evito el contacto con ésta. Asumí que algo no positivo ocurría entre ellas, así que trate de manejar la situación.

Después de hablar con María, me dirigí nuevamente donde se encontraba mi compañera, para averiguar lo que había pasado minutos antes.

-¿Tú tratas a la sra. María?-me abordó mi compañera- Cuidado con ella, no es lo que parece ser.

-¿Cómo así?-le dije- ¿a qué te refieres? ¿Conoces a María?

-He entablado poca conversación con la sra. María; pero ella tiene algo en su energía que te desgasta. Cuando hablas con ella, sientes mucho sueño o te sientes pesado.

Estas últimas palabras, me resonaron mucho, pero no dije nada.

Días después, me conseguí nuevamente con María, y compartimos un café, recuerdo que antes de verla me sentía con mucha energía, luego de un rato, empecé a sentir mucho sueño. En eso, nuestra conversación fue interrumpida por uno de los meceros-amigo mío debo decir- quien nos atendió muy amable, pero me lanzó una mirada muy extraña. Recuerdo que ese día me sentí muy agotado. Pasado unos días, volví al mismo café y justamente me encontré con mi amigo el mesero, al cual sin titubear abordé preguntándole ¿Por qué fue la reacción de aquel día?, a lo que me respondió: -Mis disculpas por mi actitud, pero me pareció tan extraño verte sentado conversando con esa señora.-

-Y eso ¿por qué?-le dije- ¿la conoces?

-La verdad he tratado poco con ella, pero cada vez que hablamos, siento que pierdo energía, termino cansado. Realmente no sé que tiene esa señora, pero hay algo que no me cuadra con ella-

-Pero, ¿crees que ella sea mala?

-No lo creo-me respondió-pero míralo así, no tiene amigos ya que muchos que la conocemos, al compartir con ella, no nos sentimos a gusto. Sentimos que nos desgasta, y cuando lo descubres, preferimos alejarnos.

Después de éstas últimas palabras, muchas de mis preguntas comenzaron a ser respondidas. Fue en ese preciso momento donde comprendí que la Sra. María, era un vampiro energético, y todo lo que sentimos cada persona que compartimos con ella, era el robo energético que ésta nos hacía de manera inconsciente.

Cuando reconocí esto, empecé a enviarle oración de sanación, y de un día para otro, no volví a saber nada de María.

A través de esta historia, intento mostrarles que, los vampiros energéticos pueden estar en todos lados, por lo que debemos estar atentos; y cuando los identifiquemos, enviarles luz de sanación, para que estos se transformen y si es de alejarse, lo hagan de manera armónica.

Creencias y consciencias en el más allá


Creencias y consciencias en el más allá

 

 

Creencias y consciencias en el más allá.

Si bien es cierto, tengo ya un largo tiempo desde que me hice consciente de mi don, y dedicándome a desarrollar mi mediumnidad. Sin embargo, a pesar del tiempo que llevo haciendo lo que hago, aún todos los días aprendo nuevas informaciones del mundo de los espíritus. El constante aprender me ha dado la oportunidad de transmitirle a todas las personas que vienen a mis eventos, la información que los espíritus me transmiten. Dentro de los conocimientos que he adquirido a lo largo de mi camino como un médium-psíquico que soy, uno que me ha llamado la atención, es lo que ocurre con nuestra consciencia física cuando cruzamos al más allá.

Muchas personas me han preguntado ¿qué es lo que vemos cuando cruzamos al más allá?, a lo que siempre les respondo: -realmente no lo sé, nunca he estado en el más allá, pero lo que si se, es que los espíritus me describen dicho espacio, como un lugar de mucha luz y mucha paz; y lo que vemos del otro lado, dependerá en gran parte de aquellas cosas en las que creamos.-

Definitivamente, esto último es lo que deja pensando a las personas siempre, ¿lo que vemos en el más allá depende de nuestras creencias?, pues así es, cuando dejamos atrás este plano físico, lo que vemos del otro lado es proporcional a nuestras creencias e iremos al espacio, que esté acorde a ellas. En otras palabras, si somos creyentes de algo en específico –por ejemplo los religiosos- veremos lo que nuestras creencias nos permitan ver. Existe un cielo –por llamarlo de un modo más coloquial- para cada tipo de creencias, de este modo se mantiene la armonía y el equilibro en el más allá; los católicos ven a cristo, los budistas a buda, los musulmanes ven a Allah, y los amantes de Michael Jackson ven a Michael Jackson, etc, etc, etc.

Así mismo, al dejar el plano físico también nos acompañan nuestra consciencia, y como pensamos o actuamos acá en la tierra, del otro lado también lo haremos. Es decir, si en vida fuimos médicos, nuestro nivel de consciencia nos mostrará un cielo acorde a nuestra mente científica. Imaginemos a Einstein en un cielo rodeado de otras almas que piensan igual que él; incluso aquellos que no obraron de manera positiva también tienen un espacio donde están con almas que tienen sus mismas creencias y consciencias, es decir, un alma como la de Hitler está en un espacio donde convive con otras almas que también están en su misma frecuencia vibratoria, ya que sería muy complicado para el alma de dicho personaje, mantenerse en una vibración más elevada como la del amor y la paz, debido a que su consciencia no se lo permitiría.

Recuerdo que en julio del 2015 leí a Yesenia, una joven de unos 35 años de edad, la cual había perdido a su madre dos años antes. Recuerdo que la lectura fue en su casa, la cual vivía en Prados del Este, en Caracas.

Al llegar a casa de Yesenia, sentía una necesidad inmensa de sentarme a orar, no sabía porque pero era lo que sentía para aquel momento. Era una casa de dos plantas, con un jardín delantero muy bonito, recuerdo que tenía un juego de mesa de metal el cual estaba en medio del jardín delantero. La joven me recibió amablemente con mucha alegría, y me hizo pasar; su casa por dentro era muy moderna, dando el aspecto de que había sido decorada por un diseñador de modas, todo estaba completamente a tono con todo.

-Bienvenido a mi humilde hogar. Dijo Yesenia.- No sabes cuánto había deseado que vinieras a mi casa.

-Muchas gracias! Respondí. El placer es mío, tienes una casa muy bonita. ¿La decoraste tú?

-No! (dijo entre risas), le he pedido a una amiga que es modista, que me ayudará a decorarla.

-Ya veo, pues dile de mi parte, que la felicito. Realmente le quedo excelente.

Seguidamente, Yesenia me hizo pasar al comedor donde tendríamos la lectura. Aunque ustedes no lo crean, seguía sintiendo ganas de rezar, no sabía porque, pero sentía que debía hacerlo. Breve y rápidamente le explique cómo sería la comunicación y las únicas dos normas que les tengo a los espíritus, número uno: solo acepto mensajes de sanación, si no tienen nada bueno que decirme prefiero que no me lo digan, y numero dos: solo pueden presentar quienes tenga que sanar con nosotros o nosotros con ellos, no quien nosotros queramos. La joven asintió, e inmediatamente empecé a leerla.

Inmediatamente sentí una energía maternal, un fuerte aroma a rosas y luego sentí un fuerte dolor en mi cabeza. Le pregunté: -¿reconoces lo que te estoy diciendo?, a lo que ella me respondió asintiendo con la cabeza y rostro de sorpresa, y muy levemente me dijo:

-mi madre murió de un ACV hace tres años y sus flores favoritas eran las rosas.

-Pues quiero que sepas que tu madre está con nosotros y quieres que sepas que está bien. Le dije.

Seguidamente, volví a sentir un fuerte deseo de sentarme a rezar, por lo que tuve que cerrar los ojos, al hacerlo vi en mi mente un pequeño banquilla de oración, pero lo más extraño era que no estaba colocado exactamente en una iglesia, sino en un lugar que parecía una sala de estar. Abrí mis ojos y le dije a Yesenia lo que acaba de ver, de un segundo a otro, el rostro de la joven cambió por completo y pronuncio:

-no me jodas!

Créanme que en mis años de médium, nunca había escuchado a alguien que exclamara algo así.

-No me jodas! Seguía repitiendo Yesenia. -No puedo creerlo, necesito mostrarte algo! y al acto seguido, se levantó de la mesa y me hizo seguirla al salón de estar. Al entrar a aquel cuarto quede completamente petrificado, en una de las paredes había un cuadro de Jesús de la misericordia y a los pies del cuadro había un banquillo de oración.

-Mi madre siempre fue una mujer muy católica, y en sus últimos días ya no podía ir a la iglesia, por lo que siempre se arrodillaba frente al cuadro a orar.

-Pues realmente, no me jodan! Respondí. Esta es la cosa más impresionante que he visto en mi vida. (solté una carcajada)

-Tu madre desde que llegue, me ha hecho sentir que debo rezar. Le dije.

-Definitivamente es algo que ella te hubiese pedido en vida, como te dije, ella era muy católica. Es sorprendente que aún siga siendo tan religiosa como en vida. Replico Yesenia.

A través de esta anécdota, trato de mostrarles que nuestras creencias y estados de consciencia nos acompañan aún después de la muerte. Como siempre les comento, todo lo que les transmito a través de lo que escribo, es basado en aquellas cosas que los espíritus me entregan, recomendándoles siempre que no lo tomen como una verdad absoluta, sino como información educativa, que les aporta a su crecimiento espiritual.

En este mismo sentido, los invito a que hagan una introspección y revisen todo aquello en lo que creen, para que puedan identificar cuales aspectos, actitudes y creencias desean que los acompañe, en la otra vida.