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Los no nacidos


Los no nacidos

A lo largo de mi camino como un médium-psíquico que soy, he tenido el privilegio de transmitir el mensaje de muchos espíritus. Sin importar el tiempo de fallecidos o la forma de morir, si ellos tienen un mensaje para sus seres queridos, me veré en el deber de transmitirlos.

Ahora bien, durante mis lecturas públicas y privadas, siempre me preguntan ¿Qué les pasa a los niños que no nacen? ¿Qué ocurre con aquellos que han sido abortados? ¿A dónde van?

Por lo que he decidido tratar de responder a través de éste artículo.

Una de las cosas que los espíritus siempre me han dicho, es que todo lo que vivimos en éste plano físico, ya ha sido decidido antes de nacer. Todas estas decisiones que tomamos a nivel espiritual, se basan en nuestros procesos karmáticos, que vamos acumulando a lo largo de nuestras vidas. Desde cómo vamos a llamarnos, quienes serán nuestros padres, familiares y amigos, los procesos que viviremos e incluso la forma de morir.

Todos los espíritus decidimos cada uno de éstos aspectos, y conforme a ello, experimentamos la vida que llevamos actualmente.

Así mismo, los espíritus me han revelado que la esfera o plano humano, energéticamente hablando, es muy densa, por lo que no todos los espíritus están preparados para experimentar el proyecto humano, ya que durante su recorrido, debemos desprendernos de nuestras habilidades espirituales, e ir remembrándolas en el viaje. Algo que definitivamente no todos los espíritus están decididos a experimentar, solo los más osados.

Es por ello, que en el caso de los espíritus que mueren antes de nacer, estas son almas que no resisten la densidad de la materia y simplemente, abortan la misión. Éstas almas siempre me dicen que, la esfera de la materia es muy pesada y asfixiante, haciéndolos sentirse que el proceso en el que han decido nacer, es demasiado complicado de superar, por lo que prefieren retirarse antes de nacer.

En otros casos, aquellos espíritus que nacen pero fallecen, me han mostrado que éste ha sido el tiempo que deciden estar en el plano físico, su misión ha sido despertar el instinto maternal en la mujer, ya que ésta comparte un proceso ancestral, referente a no saber cómo “ser madre”; ambos en el plano espiritual llegan a un convenio, en el que deciden que el “tiempo perfecto” para despertar éste sentido, es durante los primeros nueves meses de gestación, y hasta pasado los 4 meses de nacidos; luego de éste período, el espíritu debe abandonar el plano físico. Posteriormente, si la madre decide volver a intentar tener otro hijo, su ser ya tendrá activado el instinto maternal, que deberá ir desarrollando a lo largo de la crianza del bebé.

En el caso de los abortos, debemos recordar que se dividen en dos clases, los que son CONSCIENTES, y aquellos que son ESPONTÁNEOS.

En el caso de aquellos abortos que ocurren de manera inconsciente o espontáneos, es debido a que el alma engendrada, no tolera la energía de la madre, debido a que ésta por sus procesos internos, vibra en una frecuencia mucho más lenta que la de dicha alma, y también el MIEDO A LA PERDIDA envuelve al alma que nacerá, y esta se da cuenta de que la madre no está preparada para su nacimiento (por el apego) y decide retirarse.

Muchas veces el ambiente o los procesos que arropan a los padres son de miedo, desequilibrio o analfabetismo emocional, escasez, frustración o incluso desamor, por lo que el espíritu prefiere esperar a que ambos estén lo suficientemente preparados para su llegada.

Aquellos seres que son abortados CONSCIENTEMENTE, es un proceso un poco más complejo, ya que estos espíritus me han mostrado que, a un nivel espiritual, el alma que será abortada, localiza a otro espíritu denominada ALMA ALIADA, cuyo proceso de evolución es un poco más denso y lento, y a nivel karmático, comparten procesos similares que engranan perfectamente con el alma que será abortada.

Es decir, el espíritu que será abortado, utiliza la ayuda del otro espíritu, para lograr saldar una deuda kármica y a su vez, el espíritu expulsor logra desarrollar la consciencia espiritual, en el cuerpo que habita. Con esto no quiero que piensen que es bueno abortar, solo que a nivel espiritual, éste acto es parte de un convenio kármico de evolución entre algunas almas.

Finalmente, todos estos espíritus me han mostrado que, al momento de despegar de ésta esfera o plano físico, como todas las almas vuelven a casa, donde el espíritu puede checar las lecciones aprendidas y seguir su proceso de evolución. Mientras que las almas de estos seres, acompañan y guía a los padres, hasta que éstas están preparadas para volver a ser uno con el todo.

Siempre les recomiendo a mis pacientes que, honren dichas almas, ya que éstas son parte del grupo de almas que han decido acompañarlas a lo largo del proyecto humano.

Es por ésta razón de que si TU que estás leyendo éste artículo, has perdido a un ser no nacido, te invito a que lo honres y entiendas que éste simplemente siguió el convenio que tanto tu como él tenían acordado, y que sin importar donde quiera que estés, y los años que hayan transcurrido desde su partida, este ser como todos tus demás seres queridos fallecidos, te estará guiando y protegiendo desde un plano espiritual.

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Cuando no podemos despedirnos


Cuando no podemos depedirnos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El ser un médium-psíquico, me ha dado la oportunidad de conocer innumerables cantidades de personas, tanto en lecturas privadas, como en eventos públicos; acto que me ha permitido aprender de los procesos que éstos enfrentan, a través de sus pérdidas. A su vez, gracias a nuestro encuentro, he podido establecer conexión con muchos espíritus, quienes me han enseñado un poco más sobre el proceso de pasar de un plano a otro.

Uno de los temas más recurrentes en mis lecturas, ha sido, el no despedirnos de alguien cuando fallece. A pesar de que parece un tema insignificante, para muchas personas, el hecho de no haber estado al lado de un ser que se está yendo, resulta hasta traumático.

Diariamente, me preguntan ¿qué opinan los seres queridos fallecidos, sobre éste tema?, por lo que he decidido responder a esa pregunta con éste artículo.

Algo que he aprendido del mundo espiritual, es que TODO ESTÁ ESCRITO, llámenle libro de la vida, archivos akásicos, plan divino, guión cósmico, tratado universal, en fin, como quieran llamarle, a nivel espiritual todo está escrito.

Como lo expliqué en mi artículo “Grupos de almas” publicado anteriormente, cuando venimos al plano físico, decidimos previamente, todo lo que experimentaremos en nuestro viaje por la tierra, donde vamos a nacer, como nos vamos a llamar, quiénes van a conformar nuestro nexo familiar, amistades y sociales; así mismo decidimos que procesos vamos a vivir, como moriremos, quienes morirán primero o después de nosotros, y hasta quienes nos acompañarán el día de nuestra muerte. Este último punto es muy importante, ya que no todos estamos preparados para ver morir a alguien que amamos.

Para muchos, resulta complicado entenderlo, ya que no es sencillo comprender, que seamos NOSOTROS los prediseñadores de todo lo que nos ocurre, y sobre todo si muchas de esas cosas que nos suceden, no son de nuestro agrado. Pero hoy les digo, que SI, cada uno de nosotros, es responsable de cada situación buena o mala que ocurre en nuestras vidas, y está en nosotros, aprender a convivir con dichas situaciones.

Muchos espíritus me explican y me solicitan que les explique a sus seres queridos, que desde el plano espiritual, decidieron quienes estarían en el día de su muerte, debido a que el proceso de transición del plano físico al espiritual, aunque no lo parezca, es un momento sagrado; y muchos espíritus prefieren que aquellas personas que les acompañen durante su último aliento, sean personas que CONSCIENTEMENTE puedan sobrellevar la situación de manera armónica. Imaginemos que el morir, es como una fiesta, a la que nosotros como anfitriones, tenemos la potestad de decidir, quien SI y quien NO asistirá a la fiesta.

Esto es debido a que, si ya el simple hecho de cortar una relación de pareja, mudarnos a otra ciudad o país, y dejar un trabajo, es difícil y nos lleva tiempo el acostumbrarnos, imaginemos como es el hecho de ver a un ser al que amamos, dar su último respiro, y no poder hacer nada.

Muchas personas, entran en crisis, gritan, incluso intentan desaforadamente revivir al fallecido, y éste tipo de actos, no permite que el alma cruce en paz. Por lo que hay espíritus, que prefieren ahorrarse el show, y aceptar solo a aquellos que realmente no harán algún drama, mientras éste despega.

Así mismo, llamemosle orgullo o no, muchos espíritus no les gusta que los vean morir, por lo que esperan a que sus seres queridos vivos, estén fuera de la habitación donde éste se encuentra, para poder irse, incluso muchos esperan a irse a dormir, para que la muerte los abrace en silencio.

Con éste acto, no quieren que sus seres queridos vivos, se sientan triste, si no que más bien comprendan, que no les correspondía estar presentes porque no estaban preparados para dejarlos ir.

En este mismo sentido, aquellos que logran estar presentes cuando está muriendo un ser querido, es porque el observador tiene un posible miedo a la muerte, y el único modo de lo superes, es que enfrente el proceso viviéndolo.

Siempre les recomiendo a las personas, que en el momento en que está falleciendo un ser querido, intentemos mantenernos en calma, e incluso, ayudemos a que éste termine de irse de manera armónica, tomándole la mano y dándole las gracias, diciéndole que cruce a la luz en paz, y pidiéndole a nuestros seres queridos que ya se encuentren en el más allá, que acompañen al alma del ser que se está yendo. Incluso, pueden hablarle al oído, debido a que éste órgano, permanece unido por 24 horas al espíritu, y todo lo que se le susurra a un muerto en el oído, será escuchado por su espíritu.

Por otro lado, a aquellos que no pueden estar presentes, les recomiendo que en silencio hagan una oración de corazón, dirigida al alma del ser que se va, dando gracias por todo lo compartido en vida, porque respetan la decisión de no haberlos elegidos para que verlos fallecer.