Atrévete a ver más allá de lo que tus ojos pueden ver

La Pérdida


 

Si bien es cierto, la pérdida es uno de los acontecimientos más impactantes y dolorosos, que cualquier ser humano puede experimentar. Sin importar el credo, la raza, el estatus social o incluso nuestra preparación intelectual, como médium puedo asegurarles, que ninguno de nosotros está preparo para afrontar la pérdida. Por supuesto, a lo largo de nuestras vida, tendemos a vivir distintos tipos de pérdidas, un trabajo, una pareja, un familiar, o algún bien material, cada uno con un nivel de intensidad más altos o más bajos que otros, pero todas las perdidas crean dentro de nosotros, estados de ansiedad y de temor, ya que no estamos claros del porque de dicha situación, y sobre todo, cuál será el desenlace que nos espere al final. Tal vez lo único que nos puede diferenciar, a unos de otros frente a la pérdida, es la capacidad individual de afrontar dicha experiencia, a algunos les lleva poco tiempo sanar el proceso y pasar la página, mientras que a otros, les lleva más años superar dicha pérdida; esto es debido a que en algunos individuos, la inteligencia emocional y la madurez emocional, es mucho más marcada que en otros.

Ahora bien, la pregunta es ¿qué es realmente la pérdida?, pues simplemente, la pérdida es la sensación de que algo que “nos pertenecía” sencillamente, deja de pertenecernos, creándose dentro de nosotros, un vacío un tanto difícil de llenar. Por supuesto, esto es algo que a lo largo de mi camino como médium, he aprendido que es completamente falso, ya que a un nivel espiritual, nada nos pertenece, todo llega cuando le corresponde y se marcha de nuestras vidas, cuando se cumple el ciclo con nosotros. Sentimos que perdemos, porque nuestro EGO nos crea la historia de que es nuestro deber de controlarlo todo, y al intentar controlar, o dominar, terminamos apegándonos, por el simple hecho de que colocamos toda nuestra atención en un solo objetivo, olvidando todo lo demás. Pero, ¿por qué nos apegamos?, debido a que durante mucho tiempo, nos ha costado tanto el lograr las cosas y hemos invertido tanto para conseguir alcanzarlas, que cuando finalmente lo conseguimos, nos termina invadiendo el miedo a perder a aquello por lo cual nos esforzamos.

Es por ello que he aprendido que la intensidad de la pérdida, dependerá en gran parte, del grado de apego que exista con aquello que sentimos que perdemos, mientras más apegados estemos a aquello que se va, que se termina o que se desaparece de nuestra vida física, con esa intensidad viviremos la pérdida.

Realmente la pérdida es una ilusión del EGO, debido a que solamente afecta a nuestro EGO, ya que nuestro espíritu no conoce de apegos, entiende que todo aquello que le rodea está ahí, no para quedarse, sino simplemente para mostrarnos una parte de nosotros, que desea ser sanada, y menos conoce de perder, ya que comprende que no posee nada, sino simplemente se posee así mismo, y todo es parte del él y él es parte del todo.

La pregunta es ¿cómo podemos afrontar la perdida?, pues para ello primero que nada, debemos practicar la ACEPTACIÓN. Cuando aprendemos a aceptar, soltamos el deseo de controlar las situaciones que ocurren en nuestras vidas, renunciamos a querer tener la razón, por tener paz. Luego de aceptar, el siguiente paso es aprender a AGRADECER, cuando somos agradecidos por todas aquellas experiencias que suman o que restan, generamos una energía imán, que atrae a nosotros nuevas situaciones, que podamos agradecer.

Seguidamente, siempre aconsejo que debemos aprender a BENDECIR, cuando utilizamos el poder de la bendición, en todas aquellas situaciones que suceden, -sea que las entendamos o no- producimos que aquello que ocurre, se llene de luz y de este modo, se sane en cualquier dirección del tiempo.

Finalmente, después de realizar los pasos previamente nombrados, es momento de practicar el SOLTAR, esto nos permite tomar consciencia de que aquello que se va de nuestras vidas, simplemente cumplió su ciclo y es tiempo de dejar que se vaya, para que así una nueva experiencia llegue a nosotros de manera perfecta. Soltar nos recuerda que venimos a este plano físico sin nada y por más que hagamos, nos iremos sin nada, solo con aquellos conocimientos que nuestra alma ha decidido conservar, para su evolución.


 

A lo largo de mi camino como un médium-psíquico que soy, son muchas las ocasiones, tanto en lecturas privadas como en lecturas públicas, que diferentes personas me preguntan ¿Si sus familiares fallecidos pueden escucharlos? y ¿cómo podemos hacer para comunicarnos con ellos?

Es por ésta razón que he decido responder a través de éste artículo.

Si algo he aprendido a través de mis comunicaciones con el más allá, es que los espíritus de nuestros seres queridos fallecidos, siempre están a nuestro alrededor.
Cuando morimos, todos cruzamos a la luz, y desde ahí tenemos la oportunidad de observar todo lo que hacen nuestros seres queridos en la tierra (respetando siempre los momentos de intimidad).

Como espíritus, al morir ya no estamos limitados a nuestro cuerpo físico, por lo que podemos movernos con total libertad a donde queramos, solo usando nuestro pensamiento.
Por ésta razón, no importa donde se encuentre un familiar físico, con tan solo pensar en éste, aparecemos a su lado inmediatamente.

Así mismo, del lado terrenal, nuestros pensamientos son energía, y éstos como ondas, se desplazan y se interconectan con otras ondas de pensamientos, generando que se cree una red psíquica, por la cual se movilizan millones de pensamientos cada segundo.
Nuestros seres queridos fallecidos, al no estar atados a las limitaciones físicas, pueden captar y escuchar cada uno de esos pensamientos, y con solo enfocarse en su ser querido físico, puede escuchar cada uno de los pensamientos que éste emana.

Si los pensamientos vibran en una frecuencia de amor y paz, la conexión mental será mas fuerte y fluida; permitiendo que éstos puedan acercarsenos e influenciarnos para que tomemos decisiones que nos conduzcan al éxito o a la protección.
Ahora bien, si nuestros pensamientos son de baja frecuencia fluctuando entre la depresión, la tristeza y la rabia, la conexión mental será mas débil e incluso hasta nula, evitando que nuestros seres queridos fallecidos se comuniquen con nosotros.

Es por ello que siempre le aconsejo a mis pacientes tanto en lecturas privadas como en eventos públicos, que debemos tener cuidado con los pensamientos que generamos, y más si estos están dirigidos o enfocados en un ser querido fallecido, ya que estos pueden escuchar todo lo que pensamos.

Así mismo, siempre les recomiendo que NO pidamos a nuestros seres queridos fallecidos, que hagan manifestaciones físicas, ya que para los espíritus es muy complicado, en cambio si deseamos comunicarnos con un ser querido, debemos primeramente aprender a meditar, ya que éste ejercicio nos incrementa nuestros niveles de percepción, y nos regula los niveles de ansiedad y elimina las expectativas.
Una vez aprendido a meditar, podemos hacer solicitud a nuestro seres queridos fallecidos, que si tienen algún mensaje trascendental para nosotros o algún miembro de la familia, pueden entregarlo a través de los sueños.
Tal vez al principio no sea fácil de entender el sueño, pero a la medida que vayamos avanzando en la meditación, nuestros sentidos psíquicos se ampliarán y podremos captar con más precisión el mundo de los espíritus y sus llamadas desde el cielo.

Aprovecha el tiempo


reloj-de-arena

 

 

Aprovecha el tiempo.

Siempre que hago una lectura, aprendo diariamente muchas cosas sobre el mundo de los espíritus, muchas veces, la gran mayoría de todas las lecciones, tienen que ver con el perdón, la sanación, el amor incondicional, entre otros.

Lo cierto es, que gracias a esas lecciones, he tenido la oportunidad de seguir creciendo, y ser cada día un mejor ser humano.

Hola, mi nombre es Bhagavan Vásquez y hoy quiero compartir con ustedes, la siguiente anécdota que me hizo reflexionar mucho.

Dentro de las tantas lecciones que aprendo diariamente, hace un par de semanas, tuve la oportunidad de toparme en consulta, con una historia que reforzó mis creencias sobre el perdón y el valorar a todos aquellos que te rodean.

Recuerdo que era mi último día, realizando lecturas privadas en la ciudad de Valencia. Diariamente recibo entre ocho (8) y doce (12) personas –algo que me deja completamente agotado- lo cierto es que, en una de las ultimas lecturas, entro una muchacha a la que llamaré Mariale (cambio los nombres para respetar la identidad de la persona). Mari había asistido a mis lecturas privadas con su hermana, le expliqué que como médium-psíquico que soy, siempre le pido a los espíritus que me entreguen sólo mensajes de sanación, ya que no me gustan los mensajes negativos, y también le expliqué que siempre le pido a los espíritus que solo se presenten aquellos que tienen que sanar algo con nosotros, o nosotros con ellos; no quien nosotros queramos.

Luego de ésta explicación, empecé a transmitir los mensajes de los seres queridos fallecidos de Mari, recuerdo que primero sentí a sus abuelos, sentí como se acercaban alegremente a saludar, su abuela paterna estaba muy contenta, era una mujer joven, de hermoso cabello y de piel clara; su abuelo paterno por su parte, lucia muy bien, un hombre serio de pocas palabras. Ambos felices de poder acercarse a saludar a su nieta (a pesar de que ésta nunca los conoció), eran espíritus jóvenes, la mujer tenía entre 28 y 33 años de edad, y el señor, me mostraba una edad de unos 36 años más o menos. Rápidamente, iba transmitiéndole a Mariale, todo lo que veía, escuchaba y sentía. Al siguiente acto, sentí la energía del cáncer, sentí como invadía mi cuerpo, y paralelamente sentí un ACV (accidente cerebro vascular), a lo que le pregunté a la joven, como relacionaba esas dos enfermedades con un hombre, a lo que ella respondió: “Ese es mi padre”.

Había quedado impactado, sentir como una persona había sufrido dos enfermedades simultáneamente, el hombre se hizo visible ante mí, y me hizo saber que estaba alegre de volver a hablar con su hija.

-Tú padre está aquí, y quiere que sepas que se siente feliz de volverte a ver, de volver a hablarte, dice que está orgulloso de ti; también me dice, que lo hicieron lo humanamente posible para que él estuviera vivo, porque no fue fácil para ustedes llevar sus enfermedades”- le dije a la joven.

La joven asintió con la cabeza y me dijo: -a mi padre primero le dio un ACV, por lo que pensamos que no duraría mucho tiempo con vida. Al parecer nos equivocamos-

-¿por qué?-pregunte.

-Mi padre, empezó a mejorar con el tiempo, superando muy bien su ACV, hasta que llego el cáncer. Eso si no lo pudo superar.

En ese instante, el padre de la joven se me acerca y me dice: “pregúntale sobre el accidente”.

-Tu padre me habla sobre un accidente. ¿Alguien ha tenido alguna vez, algún accidente donde pudiste haber muerto, pero no te pasó nada?

Si-respondió Mariale- Hace tiempo, tuve un accidente en carretera, iba con mi ex esposo, y casi morimos.

-“Dile que nunca se moleste con alguien por mucho tiempo, nunca sabrá cuando la volverá a verla”-me susurró el padre”-.

-Tú padre me susurra algo sobre no molestarte con alguien por mucho tiempo. ¿Tiene eso sentido para ti?

-Sí. Días antes del accidente, yo me encontraba en Margarita de vacaciones, había hablado con mi padre, y le prometí que le llevaría unos caramelos. Pero por cosas del destino, los caramelos que le llevaba se llenaron de hormigas, y tuve que botarlos. Cuando llegue a Valencia, le comenté a mi padre lo ocurrido, y éste no me creyó, pensó que se los estaba negando, y me quitó el habla. Yo me sentí muy mal, pero no podía hacer nada. Luego, volví a viajar y ocurrió el accidente.

Ya en el hospital, cuando mi padre me vio en aquel estado me dijo: “que tonto soy, pudiste haber muerto, y yo me hubiese quedado sin poder disculparme por molestarme por algo tan tonto. Realmente no debemos molestarnos con alguien por mucho tiempo. Nunca sabremos cuando volveremos a verla.”

En ese instante el padre de la joven se me acerca y me dice: -“dile que yo llegué a través de sus sueños, y que es de esa forma como nos podemos comunicar”.-

-Tú y tú padre hablan a través de sueños, me dice él.

-Que impresionante- expresa Mariale con cara de sorpresa. Y luego agrega:

– Después de la muerte de mi padre, siempre en mis oraciones le decía, dame solo una última oportunidad para volverte a ver, y volverte abrazar; y ciertamente, como tú lo has dicho, mi padre se me presentó en un sueño y pude volverlo a ver, por última vez.

Mariale guardo silencio mientras respiraba y luego agregó: -A veces, no aprovechamos a las personas cuando las tenemos cerca. Nunca les decimos cuanto las amamos, y solo caemos en cuenta de ésta acción, cuando ya la persona ha partido. Siempre amaré a mi padre, y estaré agradecida de todo lo que él me enseño.

-“Siempre cuidaremos de ellos, nada malo les ocurrirá, pero diles que no forcen la barrera. No todo el tiempo podemos evitar que las cosas ocurran; y por favor, dile que sea feliz, que eso es lo único que contará cuando le corresponda cruzar.”-dijo el padre de Mariale.

La joven echó a reír y dijo: -eso lo dice por mi hermano, a él le encanta forzar la barrera. Gracias papá por cuidarnos.

Debo confesarles, que a través de ésta historia, mis creencias sobre el perdón y el amor incondicional, se han acentuado más. Diariamente, la vida nos brinda la oportunidad de compartir al máximo con aquellos que amamos y apreciamos, más sin embargo, nunca aprovechamos ésta dicha, debido a los constantes vaivenes de nuestros EGOS. Entre peleas absurdas y luchas de poder, olvidamos que solo tenemos ésta vida, para compartir físicamente con éstos, y una vez que se van, ya solo podremos disfrutar de su presencia, de una forma espiritual.


Vampiros energéticos

 

 

Vampiros energéticos

El ser un médium-psíquico, ha sido una de las experiencias más transformadoras de mi vida; ya que más que un trabajo, mi don es mi forma de vida. No les mentiré, no ha sido fácil aprender a entender los símbolos y las señales, que los espíritus diariamente se esmeran en entregarme, sin embargo, poco a poco he ido a familiarizándome con cada sensación, impresión o emoción que percibo.

Así mismo, a la medida que voy descubriendo mi don, aprendo a utilizarlo en diferentes situaciones que experimento a diario, y no solo eso, sino que he ido aprendiendo a equilibrar mi vida cotidiana, con la responsabilidad de mi don.

Siempre le cuento a las personas, que no puedo utilizar mi don conmigo mismo, por más que intente saber algo de mí persona, cuando yo quiera, el bloqueo es inminente. Sin embargo, tengo mis guías espirituales, que en todo momento me protegen de otros seres que no son de luz, y que no vienen con buenas intenciones. Muchos de estos seres son sombras o larvas astrales que se encargan de generar conflictos y nuestro alrededor. Más éstos entes, no se comparan en nada, con otros seres oscuros con los que me he topado físicamente. Espíritus que pueden encarnar en humanos y hacer tanto daño, como si estuvieran en el plano espiritual.

Hoy quiero compartir una anécdota que nunca ha sido revelada por mí hasta ahora. A continuación, les hablare un poco de mis experiencias con los “VAMPIROS ENERGÉTICOS”.

A lo largo de mi camino como un médium-psíquico que soy, he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas, y con infinidades de procesos. Uno de los casos que me ha tocado trabajar, son las personas ladronas energéticas o también conocidos como vampiros energéticos.

Los vampiros energéticos son los drácula del siglo XXI, personas comunes y corrientes, que de un modo consciente o inconsciente, succionan la energía de otras personas. Son aquellos individuos con los que a veces nos podemos topar, y que después de diez (10) minutos de hablar con estas personas, nos sentimos agotados, desgastados, o incluso pesados.

Esto ocurre debido a que, la gran mayoría de los vampiros energéticos por sus niveles de consciencia, sus estados emocionales y sus acciones, generan en su propio campo áurico lo que se denomina como un agujero energético, lo que produce que estos, a todo aquello que se le acerquen, le roben su energía.

Existen también vampiros energéticos, que se hacen consciente de esto, y lo vuelven una habilidad, llevándolos a niveles en los cuales pueden dominar o manipular a otras personas. Dichas personas, descubren que a través del caos, pueden generar una descarga energética en otras personas, y des ésta forma alimentarse de esa energía que éstas emanan; por lo que se vuelven los típicos individuos que a donde quiera que van, generan caos a su paso.

Recuerdo que hace mucho tiempo, conocí a una mujer la cual pondré por nombre María. Una mujer de la alta sociedad, letrada, adinerada y afortunada. Se dedicaba a la poisa, y el solo hecho de entablar una conversación con ella, era hablar con una biblioteca ambulante; María había leído a lo largo de su vida, todo tipo de libros, lo que la hacía una mujer increíblemente rica a nivel intelectual

A pesar de todas estas increíbles cualidades que ésta asombrosa mujer tenía, empecé a notar algo muy particular. María siempre estaba sola, no tenía amigos. No entendía como una mujer como ella, podía estar tan sola. Durante varias semanas traté de ganarme su amistad, pero cuando estaba con ella, sentía mucha pesadez, sentía que me quedaba sin fuerzas y no solo eso, sentía que me daba mucho sueño. Al principio pensaba que eran cosas mías, hasta que un día hablando con una compañera, María se me acerco a saludarme y mi compañera de trabajo evito el contacto con ésta. Asumí que algo no positivo ocurría entre ellas, así que trate de manejar la situación.

Después de hablar con María, me dirigí nuevamente donde se encontraba mi compañera, para averiguar lo que había pasado minutos antes.

-¿Tú tratas a la sra. María?-me abordó mi compañera- Cuidado con ella, no es lo que parece ser.

-¿Cómo así?-le dije- ¿a qué te refieres? ¿Conoces a María?

-He entablado poca conversación con la sra. María; pero ella tiene algo en su energía que te desgasta. Cuando hablas con ella, sientes mucho sueño o te sientes pesado.

Estas últimas palabras, me resonaron mucho, pero no dije nada.

Días después, me conseguí nuevamente con María, y compartimos un café, recuerdo que antes de verla me sentía con mucha energía, luego de un rato, empecé a sentir mucho sueño. En eso, nuestra conversación fue interrumpida por uno de los meceros-amigo mío debo decir- quien nos atendió muy amable, pero me lanzó una mirada muy extraña. Recuerdo que ese día me sentí muy agotado. Pasado unos días, volví al mismo café y justamente me encontré con mi amigo el mesero, al cual sin titubear abordé preguntándole ¿Por qué fue la reacción de aquel día?, a lo que me respondió: -Mis disculpas por mi actitud, pero me pareció tan extraño verte sentado conversando con esa señora.-

-Y eso ¿por qué?-le dije- ¿la conoces?

-La verdad he tratado poco con ella, pero cada vez que hablamos, siento que pierdo energía, termino cansado. Realmente no sé que tiene esa señora, pero hay algo que no me cuadra con ella-

-Pero, ¿crees que ella sea mala?

-No lo creo-me respondió-pero míralo así, no tiene amigos ya que muchos que la conocemos, al compartir con ella, no nos sentimos a gusto. Sentimos que nos desgasta, y cuando lo descubres, preferimos alejarnos.

Después de éstas últimas palabras, muchas de mis preguntas comenzaron a ser respondidas. Fue en ese preciso momento donde comprendí que la Sra. María, era un vampiro energético, y todo lo que sentimos cada persona que compartimos con ella, era el robo energético que ésta nos hacía de manera inconsciente.

Cuando reconocí esto, empecé a enviarle oración de sanación, y de un día para otro, no volví a saber nada de María.

A través de esta historia, intento mostrarles que, los vampiros energéticos pueden estar en todos lados, por lo que debemos estar atentos; y cuando los identifiquemos, enviarles luz de sanación, para que estos se transformen y si es de alejarse, lo hagan de manera armónica.


Creencias y consciencias en el más allá

 

 

Creencias y consciencias en el más allá.

Si bien es cierto, tengo ya un largo tiempo desde que me hice consciente de mi don, y dedicándome a desarrollar mi mediumnidad. Sin embargo, a pesar del tiempo que llevo haciendo lo que hago, aún todos los días aprendo nuevas informaciones del mundo de los espíritus. El constante aprender me ha dado la oportunidad de transmitirle a todas las personas que vienen a mis eventos, la información que los espíritus me transmiten. Dentro de los conocimientos que he adquirido a lo largo de mi camino como un médium-psíquico que soy, uno que me ha llamado la atención, es lo que ocurre con nuestra consciencia física cuando cruzamos al más allá.

Muchas personas me han preguntado ¿qué es lo que vemos cuando cruzamos al más allá?, a lo que siempre les respondo: -realmente no lo sé, nunca he estado en el más allá, pero lo que si se, es que los espíritus me describen dicho espacio, como un lugar de mucha luz y mucha paz; y lo que vemos del otro lado, dependerá en gran parte de aquellas cosas en las que creamos.-

Definitivamente, esto último es lo que deja pensando a las personas siempre, ¿lo que vemos en el más allá depende de nuestras creencias?, pues así es, cuando dejamos atrás este plano físico, lo que vemos del otro lado es proporcional a nuestras creencias e iremos al espacio, que esté acorde a ellas. En otras palabras, si somos creyentes de algo en específico –por ejemplo los religiosos- veremos lo que nuestras creencias nos permitan ver. Existe un cielo –por llamarlo de un modo más coloquial- para cada tipo de creencias, de este modo se mantiene la armonía y el equilibro en el más allá; los católicos ven a cristo, los budistas a buda, los musulmanes ven a Allah, y los amantes de Michael Jackson ven a Michael Jackson, etc, etc, etc.

Así mismo, al dejar el plano físico también nos acompañan nuestra consciencia, y como pensamos o actuamos acá en la tierra, del otro lado también lo haremos. Es decir, si en vida fuimos médicos, nuestro nivel de consciencia nos mostrará un cielo acorde a nuestra mente científica. Imaginemos a Einstein en un cielo rodeado de otras almas que piensan igual que él; incluso aquellos que no obraron de manera positiva también tienen un espacio donde están con almas que tienen sus mismas creencias y consciencias, es decir, un alma como la de Hitler está en un espacio donde convive con otras almas que también están en su misma frecuencia vibratoria, ya que sería muy complicado para el alma de dicho personaje, mantenerse en una vibración más elevada como la del amor y la paz, debido a que su consciencia no se lo permitiría.

Recuerdo que en julio del 2015 leí a Yesenia, una joven de unos 35 años de edad, la cual había perdido a su madre dos años antes. Recuerdo que la lectura fue en su casa, la cual vivía en Prados del Este, en Caracas.

Al llegar a casa de Yesenia, sentía una necesidad inmensa de sentarme a orar, no sabía porque pero era lo que sentía para aquel momento. Era una casa de dos plantas, con un jardín delantero muy bonito, recuerdo que tenía un juego de mesa de metal el cual estaba en medio del jardín delantero. La joven me recibió amablemente con mucha alegría, y me hizo pasar; su casa por dentro era muy moderna, dando el aspecto de que había sido decorada por un diseñador de modas, todo estaba completamente a tono con todo.

-Bienvenido a mi humilde hogar. Dijo Yesenia.- No sabes cuánto había deseado que vinieras a mi casa.

-Muchas gracias! Respondí. El placer es mío, tienes una casa muy bonita. ¿La decoraste tú?

-No! (dijo entre risas), le he pedido a una amiga que es modista, que me ayudará a decorarla.

-Ya veo, pues dile de mi parte, que la felicito. Realmente le quedo excelente.

Seguidamente, Yesenia me hizo pasar al comedor donde tendríamos la lectura. Aunque ustedes no lo crean, seguía sintiendo ganas de rezar, no sabía porque, pero sentía que debía hacerlo. Breve y rápidamente le explique cómo sería la comunicación y las únicas dos normas que les tengo a los espíritus, número uno: solo acepto mensajes de sanación, si no tienen nada bueno que decirme prefiero que no me lo digan, y numero dos: solo pueden presentar quienes tenga que sanar con nosotros o nosotros con ellos, no quien nosotros queramos. La joven asintió, e inmediatamente empecé a leerla.

Inmediatamente sentí una energía maternal, un fuerte aroma a rosas y luego sentí un fuerte dolor en mi cabeza. Le pregunté: -¿reconoces lo que te estoy diciendo?, a lo que ella me respondió asintiendo con la cabeza y rostro de sorpresa, y muy levemente me dijo:

-mi madre murió de un ACV hace tres años y sus flores favoritas eran las rosas.

-Pues quiero que sepas que tu madre está con nosotros y quieres que sepas que está bien. Le dije.

Seguidamente, volví a sentir un fuerte deseo de sentarme a rezar, por lo que tuve que cerrar los ojos, al hacerlo vi en mi mente un pequeño banquilla de oración, pero lo más extraño era que no estaba colocado exactamente en una iglesia, sino en un lugar que parecía una sala de estar. Abrí mis ojos y le dije a Yesenia lo que acaba de ver, de un segundo a otro, el rostro de la joven cambió por completo y pronuncio:

-no me jodas!

Créanme que en mis años de médium, nunca había escuchado a alguien que exclamara algo así.

-No me jodas! Seguía repitiendo Yesenia. -No puedo creerlo, necesito mostrarte algo! y al acto seguido, se levantó de la mesa y me hizo seguirla al salón de estar. Al entrar a aquel cuarto quede completamente petrificado, en una de las paredes había un cuadro de Jesús de la misericordia y a los pies del cuadro había un banquillo de oración.

-Mi madre siempre fue una mujer muy católica, y en sus últimos días ya no podía ir a la iglesia, por lo que siempre se arrodillaba frente al cuadro a orar.

-Pues realmente, no me jodan! Respondí. Esta es la cosa más impresionante que he visto en mi vida. (solté una carcajada)

-Tu madre desde que llegue, me ha hecho sentir que debo rezar. Le dije.

-Definitivamente es algo que ella te hubiese pedido en vida, como te dije, ella era muy católica. Es sorprendente que aún siga siendo tan religiosa como en vida. Replico Yesenia.

A través de esta anécdota, trato de mostrarles que nuestras creencias y estados de consciencia nos acompañan aún después de la muerte. Como siempre les comento, todo lo que les transmito a través de lo que escribo, es basado en aquellas cosas que los espíritus me entregan, recomendándoles siempre que no lo tomen como una verdad absoluta, sino como información educativa, que les aporta a su crecimiento espiritual.

En este mismo sentido, los invito a que hagan una introspección y revisen todo aquello en lo que creen, para que puedan identificar cuales aspectos, actitudes y creencias desean que los acompañe, en la otra vida.


Los sueños

 

Los Sueños

Durante muchos de mis eventos, siempre surge una particular pregunta y es ¿en un nivel espiritual, qué son los sueños?, a lo que respondo: -los sueños son la puerta del alma, por el cual, nuestro espíritu puede acceder a informaciones celestiales o archivos akashicos, que le permiten adquirir conocimientos, que le ayudan a seguir evolucionando.

Cuando dormimos, nuestro físico se relaja a tal punto, que produce que nuestro cerebro, se sintonice en una frecuencia llamada ALFA; en dicha frecuencia, el espíritu puede comunicarse con el plano espiritual, y de esta manera obtener herramientas que le permitan avanzar en el plano físico. La mayoría de las herramientas, son informaciones sobre acontecimientos o pruebas que tendrá que experimentar el espíritu más adelante, así como también puede visitar otros planos y dimensiones, donde puede ayudar de manera energética. Suele ocurrir que nos vamos a dormir, y al día siguiente nos levantamos y nos sentimos más cansados e incluso adoloridos, como si hubiésemos trotado toda la noche. Esto es debido a que durante el sueño, el espíritu se traslada a otros espacios espirituales, donde posiblemente ha tenido que utilizar sus facultades espirituales, para guiar a otros espíritus.

Muchas veces el espíritu a través de los sueños, se mueve entre las líneas del tiempo y logra conocer lugares y personas que más adelante, en el plano físico volverá a ver. Esta es la razón por la que se producen los llamados Deja Vú “o” llamados también, choques de tiempo. Por otra parte, cuando éste debe prever o modificar algún acontecimiento que fuera a ocurrir, nuestro espíritu nos presenta dicha información por medio de los llamados sueños premonitorios. Dichos sueños son aquellos en los que vemos personas, lugares o acontecimientos, que luego en físico experimentamos. Por ejemplo, a veces soñamos con alguien que teníamos tiempo sin ver o saber de su existencia, y luego al día siguiente o a los pocos días, sabemos algo de esa persona o incluso, nos encontramos con esa persona.

También a través de los sueños, nuestro espíritu puede mostrarnos aquellos miedos que permanecen ocultos, con el fin de que de manera consciente los transformemos. Ocurre que algunas personas sueñan, que son asesinadas o perseguidas, esto no es una premonición, es simplemente la forma del espíritu de decirnos que, tenemos miedo a morir, y por lo tanto, debemos trabajar en función de modificarlo, hasta finalmente sanarlo.

Los sueños son la mejor herramienta que posee el espíritu, para poder comunicarse con niveles energéticos superiores, que le permiten explorar nuevas verdades. Para nuestros seres queridos fallecidos, los sueños son el canal perfecto mediante el cual, ellos pueden comunicarse con nosotros, otorgándonos algún mensaje que nos pueda servir de ayuda.

Siempre le recomiendo a mis pacientes, que si desean conectarse con sus guías espirituales, o tienen algún problema donde no saben cual decisión tomar, soliciten que por medio de sueños, dicha información les sea otorgada.

A muchas personas les ocurre, que sienten que no sueñan nada, y muchos otros, les ocurre que al despertarse, no recuerdan lo soñado. El sentir que no se soñó, ocurre debido a que a veces cuando dormimos, experimentamos situaciones o visitamos lugares, a los que no estamos preparados para visitar, debido a que nuestra consciencia humana no tiene la capacidad para asimilar y aceptar lo que vemos de aquel lado, por lo que nuestro espíritu decide bloquear dichos recuerdos, y almacenarlos en nuestro subconsciente, para posteriormente sea liberado dicho conocimiento, en el momento necesario.

Nuestros sueños son una puerta al subconsciente, donde están alojadas todas nuestras memorias de alma, taras familiares y habilidades extrasensoriales. Cuando por medio de la meditación logramos aprender a conectarnos con este centro de poder, logramos tener una mejor conexión con nuestro ser y a su vez con el universo; alcanzando de este modo, una mejor comprensión del camino que recorre nuestro espíritu y de todo lo que hasta ahora hemos experimentado.

Es por esta razón que debemos estar muy atentos a lo que soñamos, anotar nuestros sueños en un cuaderno, para luego a lo largo del día ir descifrando aquellos mensajes que nuestro espíritu guarda para nosotros.

Los no nacidos


Los no nacidos

A lo largo de mi camino como un médium-psíquico que soy, he tenido el privilegio de transmitir el mensaje de muchos espíritus. Sin importar el tiempo de fallecidos o la forma de morir, si ellos tienen un mensaje para sus seres queridos, me veré en el deber de transmitirlos.

Ahora bien, durante mis lecturas públicas y privadas, siempre me preguntan ¿Qué les pasa a los niños que no nacen? ¿Qué ocurre con aquellos que han sido abortados? ¿A dónde van?

Por lo que he decidido tratar de responder a través de éste artículo.

Una de las cosas que los espíritus siempre me han dicho, es que todo lo que vivimos en éste plano físico, ya ha sido decidido antes de nacer. Todas estas decisiones que tomamos a nivel espiritual, se basan en nuestros procesos karmáticos, que vamos acumulando a lo largo de nuestras vidas. Desde cómo vamos a llamarnos, quienes serán nuestros padres, familiares y amigos, los procesos que viviremos e incluso la forma de morir.

Todos los espíritus decidimos cada uno de éstos aspectos, y conforme a ello, experimentamos la vida que llevamos actualmente.

Así mismo, los espíritus me han revelado que la esfera o plano humano, energéticamente hablando, es muy densa, por lo que no todos los espíritus están preparados para experimentar el proyecto humano, ya que durante su recorrido, debemos desprendernos de nuestras habilidades espirituales, e ir remembrándolas en el viaje. Algo que definitivamente no todos los espíritus están decididos a experimentar, solo los más osados.

Es por ello, que en el caso de los espíritus que mueren antes de nacer, estas son almas que no resisten la densidad de la materia y simplemente, abortan la misión. Éstas almas siempre me dicen que, la esfera de la materia es muy pesada y asfixiante, haciéndolos sentirse que el proceso en el que han decido nacer, es demasiado complicado de superar, por lo que prefieren retirarse antes de nacer.

En otros casos, aquellos espíritus que nacen pero fallecen, me han mostrado que éste ha sido el tiempo que deciden estar en el plano físico, su misión ha sido despertar el instinto maternal en la mujer, ya que ésta comparte un proceso ancestral, referente a no saber cómo “ser madre”; ambos en el plano espiritual llegan a un convenio, en el que deciden que el “tiempo perfecto” para despertar éste sentido, es durante los primeros nueves meses de gestación, y hasta pasado los 4 meses de nacidos; luego de éste período, el espíritu debe abandonar el plano físico. Posteriormente, si la madre decide volver a intentar tener otro hijo, su ser ya tendrá activado el instinto maternal, que deberá ir desarrollando a lo largo de la crianza del bebé.

En el caso de los abortos, debemos recordar que se dividen en dos clases, los que son CONSCIENTES, y aquellos que son ESPONTÁNEOS.

En el caso de aquellos abortos que ocurren de manera inconsciente o espontáneos, es debido a que el alma engendrada, no tolera la energía de la madre, debido a que ésta por sus procesos internos, vibra en una frecuencia mucho más lenta que la de dicha alma, y también el MIEDO A LA PERDIDA envuelve al alma que nacerá, y esta se da cuenta de que la madre no está preparada para su nacimiento (por el apego) y decide retirarse.

Muchas veces el ambiente o los procesos que arropan a los padres son de miedo, desequilibrio o analfabetismo emocional, escasez, frustración o incluso desamor, por lo que el espíritu prefiere esperar a que ambos estén lo suficientemente preparados para su llegada.

Aquellos seres que son abortados CONSCIENTEMENTE, es un proceso un poco más complejo, ya que estos espíritus me han mostrado que, a un nivel espiritual, el alma que será abortada, localiza a otro espíritu denominada ALMA ALIADA, cuyo proceso de evolución es un poco más denso y lento, y a nivel karmático, comparten procesos similares que engranan perfectamente con el alma que será abortada.

Es decir, el espíritu que será abortado, utiliza la ayuda del otro espíritu, para lograr saldar una deuda kármica y a su vez, el espíritu expulsor logra desarrollar la consciencia espiritual, en el cuerpo que habita. Con esto no quiero que piensen que es bueno abortar, solo que a nivel espiritual, éste acto es parte de un convenio kármico de evolución entre algunas almas.

Finalmente, todos estos espíritus me han mostrado que, al momento de despegar de ésta esfera o plano físico, como todas las almas vuelven a casa, donde el espíritu puede checar las lecciones aprendidas y seguir su proceso de evolución. Mientras que las almas de estos seres, acompañan y guía a los padres, hasta que éstas están preparadas para volver a ser uno con el todo.

Siempre les recomiendo a mis pacientes que, honren dichas almas, ya que éstas son parte del grupo de almas que han decido acompañarlas a lo largo del proyecto humano.

Es por ésta razón de que si TU que estás leyendo éste artículo, has perdido a un ser no nacido, te invito a que lo honres y entiendas que éste simplemente siguió el convenio que tanto tu como él tenían acordado, y que sin importar donde quiera que estés, y los años que hayan transcurrido desde su partida, este ser como todos tus demás seres queridos fallecidos, te estará guiando y protegiendo desde un plano espiritual.


Cuando no podemos depedirnos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El ser un médium-psíquico, me ha dado la oportunidad de conocer innumerables cantidades de personas, tanto en lecturas privadas, como en eventos públicos; acto que me ha permitido aprender de los procesos que éstos enfrentan, a través de sus pérdidas. A su vez, gracias a nuestro encuentro, he podido establecer conexión con muchos espíritus, quienes me han enseñado un poco más sobre el proceso de pasar de un plano a otro.

Uno de los temas más recurrentes en mis lecturas, ha sido, el no despedirnos de alguien cuando fallece. A pesar de que parece un tema insignificante, para muchas personas, el hecho de no haber estado al lado de un ser que se está yendo, resulta hasta traumático.

Diariamente, me preguntan ¿qué opinan los seres queridos fallecidos, sobre éste tema?, por lo que he decidido responder a esa pregunta con éste artículo.

Algo que he aprendido del mundo espiritual, es que TODO ESTÁ ESCRITO, llámenle libro de la vida, archivos akásicos, plan divino, guión cósmico, tratado universal, en fin, como quieran llamarle, a nivel espiritual todo está escrito.

Como lo expliqué en mi artículo “Grupos de almas” publicado anteriormente, cuando venimos al plano físico, decidimos previamente, todo lo que experimentaremos en nuestro viaje por la tierra, donde vamos a nacer, como nos vamos a llamar, quiénes van a conformar nuestro nexo familiar, amistades y sociales; así mismo decidimos que procesos vamos a vivir, como moriremos, quienes morirán primero o después de nosotros, y hasta quienes nos acompañarán el día de nuestra muerte. Este último punto es muy importante, ya que no todos estamos preparados para ver morir a alguien que amamos.

Para muchos, resulta complicado entenderlo, ya que no es sencillo comprender, que seamos NOSOTROS los prediseñadores de todo lo que nos ocurre, y sobre todo si muchas de esas cosas que nos suceden, no son de nuestro agrado. Pero hoy les digo, que SI, cada uno de nosotros, es responsable de cada situación buena o mala que ocurre en nuestras vidas, y está en nosotros, aprender a convivir con dichas situaciones.

Muchos espíritus me explican y me solicitan que les explique a sus seres queridos, que desde el plano espiritual, decidieron quienes estarían en el día de su muerte, debido a que el proceso de transición del plano físico al espiritual, aunque no lo parezca, es un momento sagrado; y muchos espíritus prefieren que aquellas personas que les acompañen durante su último aliento, sean personas que CONSCIENTEMENTE puedan sobrellevar la situación de manera armónica. Imaginemos que el morir, es como una fiesta, a la que nosotros como anfitriones, tenemos la potestad de decidir, quien SI y quien NO asistirá a la fiesta.

Esto es debido a que, si ya el simple hecho de cortar una relación de pareja, mudarnos a otra ciudad o país, y dejar un trabajo, es difícil y nos lleva tiempo el acostumbrarnos, imaginemos como es el hecho de ver a un ser al que amamos, dar su último respiro, y no poder hacer nada.

Muchas personas, entran en crisis, gritan, incluso intentan desaforadamente revivir al fallecido, y éste tipo de actos, no permite que el alma cruce en paz. Por lo que hay espíritus, que prefieren ahorrarse el show, y aceptar solo a aquellos que realmente no harán algún drama, mientras éste despega.

Así mismo, llamemosle orgullo o no, muchos espíritus no les gusta que los vean morir, por lo que esperan a que sus seres queridos vivos, estén fuera de la habitación donde éste se encuentra, para poder irse, incluso muchos esperan a irse a dormir, para que la muerte los abrace en silencio.

Con éste acto, no quieren que sus seres queridos vivos, se sientan triste, si no que más bien comprendan, que no les correspondía estar presentes porque no estaban preparados para dejarlos ir.

En este mismo sentido, aquellos que logran estar presentes cuando está muriendo un ser querido, es porque el observador tiene un posible miedo a la muerte, y el único modo de lo superes, es que enfrente el proceso viviéndolo.

Siempre les recomiendo a las personas, que en el momento en que está falleciendo un ser querido, intentemos mantenernos en calma, e incluso, ayudemos a que éste termine de irse de manera armónica, tomándole la mano y dándole las gracias, diciéndole que cruce a la luz en paz, y pidiéndole a nuestros seres queridos que ya se encuentren en el más allá, que acompañen al alma del ser que se está yendo. Incluso, pueden hablarle al oído, debido a que éste órgano, permanece unido por 24 horas al espíritu, y todo lo que se le susurra a un muerto en el oído, será escuchado por su espíritu.

Por otro lado, a aquellos que no pueden estar presentes, les recomiendo que en silencio hagan una oración de corazón, dirigida al alma del ser que se va, dando gracias por todo lo compartido en vida, porque respetan la decisión de no haberlos elegidos para que verlos fallecer.

Cuando un niño muere


                                                               

 

 CUANDO UN NIÑO MUERE

 

Mucho he escrito, mucho he conocido y poco les he contado sobre un tema que ronda mucho en mis lecturas. En mi camino como médium-psíquico que soy, me he topado con una serie de espíritus que me han hecho conocer otra parte del cielo que no conocía. Este nuevo tema que hoy les presento, es uno que cada día que pasa se va volviendo más controversial para mí, y que hoy quiero compartir con todas y todos ustedes.

 

Hola a todos, mi nombre es Bhagavan Vásquez, y en esta nueva oportunidad, les hablaré sobre algo polémico, les relataré “CUANDO UN NIÑO MUERE”.

 

A lo largo de mi camino espiritual como médium-psíquico, se ha vuelto algo natural para mí, toparme con espíritus que siempre quieren comunicarse con sus seres queridos vivos, y sin importar donde me encuentre o con quién esté; siempre habrá algún espíritu al cual me veré obligado a comunicar.

Lo más increíble para mí ha sido siempre que, no importa la edad, raza, nacionalidad, distancia o incluso el tiempo de muerto que tenga el espíritu, siempre me podré comunicar con ellos. Esto definitivamente me ha hecho conocer infinita cantidad de espíritus alrededor del mundo.

Ahora bien, dentro de toda esta variedad de espíritus, me he topado muchas veces en varias lecturas grupales e individuales, con espíritus de niños, sí, así como lo has leído, espíritus infantiles, que en muchas lecturas están rondando por el lugar. De estas experiencias, tengo muchas anécdotas, pero claro, trataré de contar las más impactantes para mí.

 

Recuerdo que la primera vez que vi el espíritu de un niño, estaba yo recién llegado a la ciudad de Mérida-Venezuela; habíamos llegado mi familia y yo al pueblito de Tabay. Estábamos por almorzar en el antiguo restaurante “La mamma due” el cual, contaba con un hermoso jardín interno lleno de muchas flores, las mesas del lugar estaban distribuidas tanto en la parte interna, como en la parte externa (en el jardín). Lo cierto es que, por razones que ahora no recuerdo, decidimos sentarnos en las mesas que estaban en el patio.

Todos decidimos ordenar nuestros respectivos platos de comida, mientras esperábamos, hablábamos sobre el viaje, lo que habíamos visto en el camino y lo que haríamos al día siguiente. En medio de la conversación me empecé a sentir incómodo y angustiado, no sabía exactamente porque, solo tenía muchas ganas de llorar sin ningún motivo; mi familia me observo y me preguntaron si todo estaba bien, a lo que les respondí que sí, pero que debía moverme un poco, por lo que me levante de la silla y recorrí el jardín.

Recuerdo que estaba observando unas rosas (flores que realmente amo) y escuche a un niño riendo, me pareció extraño debido a que el único grupo grande que estaba en aquel restaurante era el de mi familia, y no había niños. Cuando logre enfocar donde se encontraba aquel niño, me di cuenta que estaba cerca del rosal en el cual me encontraba yo; recuerdo claramente que era un niño moreno, de unos cinco años de edad y llevaba un peluche en su brazo, el niño me miro e inmediatamente me sonrió, al acto siguiente se me acerco y me preguntó: ¿tú puedes verme?, definitivamente quede impactado, no sabía que responder y menos como actuar con un niño fantasma, al siguiente momento, el niño volvió a hablarme y esta vez simplemente me dijo: “me llamo Juan Pablo, y mi mamá está sentada allá hablando con su amiga, y necesito que le digas que estoy bien y que no quiero que me llore más”, mentalmente le dije que intentaría hablar con ella, pero que sería difícil para mí, puesto que esto de hablar con espíritus y comunicarlos con los vivos era algo realmente nuevo, a lo que él respondió: “tranquilo, mi mami entiende todo esto, y ha estado pidiendo una señal, algo que le diga que yo estoy bien y tú definitivamente puedes ser esa señal.”

Al volver a la mesa, mi tío me pregunto si todo estaba bien, a lo que le conté lo que había visto y lo que se supone que debía hacer, mi familia hizo silencio y mi tía Margarita me dijo, que debía ayudar a ese niño a tener paz, en ese mismo momento mi tío se paró de la mesa y se acerco a donde estaba la madre de la criatura y la convenció a ella y a su amiga a que se acercaran a nuestra mesa,-es importante aclara de que sentí mucho miedo, como ya lo le había dicho al niño, en ese momento no estaba acostumbrado a dar mensajes del más allá- la madre se presento, su nombre era Mayra y quería saber exactamente cuál era la urgencia de que ella y su amiga se acercaran a nuestra mesa, a lo que le respondí: mi nombre es Bhagavan y pues tengo un don muy especial, puedo ver y hablar con espíritus, a lo que la señora se me quedo mirando con rostro de incredulidad y luego paso su mirada por todos los que estaban acompañándome en la mesa, luego volvió a mirarme y me dijo: ok, tienes toda mi atención. La invite a sentarse, pero ella se rehusó y no me quedo de otra que empezar a transmitir el mensaje que tenía para ella, inmediatamente Juan Pablo apareció y se colocó a mi lado, mirando a la señora le pregunté: ¿usted perdió un hijo, cierto? ¿Y éste tenía 5 años cuando este falleció, cierto? los ojos de la Mayra casi se salen de la cara e instantáneamente de un solo sopetón se sentó, ésta empezó a llorar, a lo que Juan Pablo me dijo: dile a mami que no llore, que yo la quiero mucho y que no me gusta verla llorar, dile que estoy feliz y que estoy con abuelito, dile que de este lado todo es más hermoso y colorido, dile que juego con otros niños y que logro escuchar cada palabra que le dice a la foto que tiene a lado de su cama, dile que puedo escuchar como abuelita ora por mi y por los otros, y dile que nunca me he ido. Transmití lo que el pequeño me decía, mientras su madre entre llanto y sorpresa escuchaba, luego el niño volvió a hablar: dile que necesito que me suelte, que ya no quiero que me llore más, dile que mi corazón está bien, que ya no duele y que debe continuar y volver a sonreír. Debo confesar que no sabía si continuar, por lo que le pedí al niño que diera unos segundos para que su madre pudiera asimilar todo lo que le había escuchado, luego su madre al reponerse, me dijo: me gustaría saber si puedo hacer algo por él, si quiere que le diga algo a su padre o si necesita algo más de mi, a lo que el niño respondió: –Dile a papá que no fue su culpa y que hizo lo humanamente posible para mantenerme con vida y dile a ella que ya ha hecho mucho por mí, gracias por haberme dado la oportunidad de haber tocado este plano físico, porque fue una gran experiencia-.  La madre simplemente dijo: “gracias a ti”.

Finalmente el niño me dijo: gracias por hablar con mi mami, y dile que mi osito se lo de a la primita, dile a mami que la quiero mucho y que siempre que me necesite ahí estaré cuidándola y guiándola. Luego el niño le lanzo un beso y simplemente cruzo, le di este último mensaje a Mayra y ella empezó a llorar de alegría, y dijo: “justamente tenía en mente preguntarle, qué hacer con Poh (el oso), solo que no entiendo lo de la primita, ya que ninguno de mis hermanos menores tiene hijos; a lo que le respondí: -esperemos y veremos-.

Ese día terminó bien, al final la comida estuvo muy buena y me sentí realmente feliz de haber podido ayudar a aquel niño a comunicarse con su mamá. Lo ultimo que supe de Mayra fue que, iba a ser tía y que estaba feliz por ello, porque sabía que JuanPa estaría vigilándolo todo desde el cielo.

 

Esto definitivamente me permitió desde ese día comprender que los espíritus de los niños también tienen muchas cosas que decir, y que lo que más desean es que sus padres sepan que ellos están en la luz y están en paz.

en-el-cielo

                                                     

 

  LA NIÑA DE LA UNIVERSIDAD

 

Es importante para mí acotar que, a pesar de ser un médium-psíquico, también tengo una vida normal como cualquier otra persona, por lo que estudié  hotelería y servicios de la hospitalidad en el Hotel Escuela de Los Andes Venezolanos (CUHELAV). Tener un don como el que poseo siempre ha sido una gran responsabilidad, y en la universidad puedo decirle que muy pocas personas sabían que yo era un médium, todos sabían que me gustaban los temas espirituales y que de cuando en vez me descubrían hablando solo, pero en definitiva muy pocos sabían a lo que me dedicaba.

Recuerdo que estaba en segundo semestre, cuando nos pidieron apoyo con un tema un poco delicado, al parecer la hija de una profesora estaba un poquito enfermita y necesitaban donantes de sangre; -debo confesar que nunca me han gustado las agujas-, muchos empezaron a anotarse para ir a donar y de repente la voz de mi guía espiritual me hablo y me dijo: “es importante que vayas, aunque tengas miedo ve”, normalmente siempre discuto un poco con mi guía, éste me hace hacer cosas que muchas veces no me gustan por miedo o por terquedad mía, pero en esta ocasión sonaba muy importante, así que decidí anotarme para ir al donar.

Al día siguiente, nos llevaron al hospital a donar sangre, por lo que me lleve mis audífonos –como médium me he visto obligado, a usar audífonos cada vez que visito lugares donde sé que habrán muchos espíritus­- al llegar a nuestro destino, entramos y nos hicieron esperar en una sala cuyas paredes eran de un color azul cielo muy desgastado –nunca he entendido porque si un hospital es un lugar de sanación, mantienen colores tan feos y frios-, ahí nos fueron pasando de uno en uno para extraernos nuestra sangre, recuerdo que fueron los minutos más lentos de mi vida, no sabía que me estresaba más, si el hecho de que me fueran a sacar la sangre y sentir como la aguja penetra mi piel o el simple hecho de sentir a los espíritus que rondaban la sala, lo cierto es que, una vez que todos pasamos y donamos, nos hicieron esperar unos segundos para despedirnos de la profesora y de su hija, esta a los pocos minutos pasó y nos agradeció. Realmente, me sentí muy feliz de lo que estaba haciendo a pesar de que como ya les conté, no me gustan las agujas, pero les juro que en ese momento, me sentía orgulloso de mí mismo.

Por una u otra razón, logramos ver cuando estaban pasando a la niña a otro piso, y nunca olvidaré lo que vi, mientras la trasladaban de un piso a otro, junto a su camilla la acompañaba lo que yo denomino un “buscador”,  esto son seres con forma humana y vestidos completamente de negros, pero en el caso de los niños el color de sus ropas cambian a beige; los “buscadores” no son ni buenos ni malos, solo cumplen su labor de ayudar a los espíritus a cruzar a la luz.

La camilla paso junto a nosotros, y junto a ésta, un buscador. Al ver esto, me sentí realmente muy triste, por experiencia he sabido que cuando alguien va a fallecer estos seres aparecen. Lo único que pude hacer, fue guardar silencio y orar mientras íbamos de regreso a la universidad. Eso fue un día viernes, recuerdo que pasó una semana antes de volvernos a enterar sobre este caso, y cuando nos informaron, fue a través de un correo que decía que la niña había fallecido. Insisto, uno de las cosas más fuertes de ser médium es que cuando recibimos una información de este calibre, debemos guardar silencio.

Los días pasaron y nos hicieron prestar apoyo como protocolo, para el funeral de la criatura, estando en la iglesia, mientras le cantaban y otros lloraban, logre ver el espíritu de la niña la cual se mantenía al lado de su madre, quién supongo estaría deseando que todo aquello fuese una simple pesadilla, de la que pronto despertaría. El espíritu de la niña nos acompaño hasta que todo el ritual fúnebre culmino, todos empezaron a dispersarse y los estudiantes regresamos a la casa de estudio nuevamente. Yo continué avanzando en mis estudios, me fui de pasantías y mi mundo de estudiante continuaba, pero de vez en cuando me topaba con el espíritu de la niña, la cual rondaba por la universidad jugando y cantando; la gran mayoría del tiempo la pequeña niña estaba donde la madre estuviera, y al parecer nunca se daba cuenta que yo la podía ver, hasta que un día por una extraña razón mientras yo desayunaba en el restaurante, la pequeña se me acercó y me preguntó: ¿tú me puedes ver?, debo confesarles que quise fingir que no la veía, no porque no quisiera transmitir el mensaje, si no que no sabía si su mamá estuviera preparada para recibir el mensaje, y no solo eso, si no el hecho de que no sabía si creyera en lo que hacía; así que decidí no responderle a aquella niña. Era un poco frustrante, debido a que por la causa de nuestro pequeño encuentro, la niña empezó a seguirme para que hablara con su mamá.

Recuerdo que mientras pasaban los días y sin importar lo que hiciera, cada vez que me topaba con ésta criatura, el mantenerla a distancia, no era tarea fácil.

Lo cierto es que, cuando me encontraba en quinto semestre, recuerdo que me tocó ir en la mañana, a entregar unos documentos en el área de pasantías en la universidad; lo que ocurrió a continuación me sorprendió. Para que todos sepan, el Hotel Escuela de Los Andes Venezolanos cuenta con una rampa, en caso de que no quieras utilizar las escaleras para llegar a los pisos superiores, la cuestión es que mientras subía por la rampa, en uno de los pisos, la niña se me apareció. Recuerdo que tenía un vestido muy bonito puesto, y sonreía como siempre, mentalmente escuche que me dijo: “Mi mami viene subiendo por las escaleras, necesito que te comuniques con ella y le hagas saber que no la quiero ver más triste, quiero que vuelva a ser la misma mamita que era, la que me cantaba y jugaba conmigo.”  Realmente, fue difícil para mí aceptar transmitir el mensaje, pero al final accedí, le dije: “Ok, acepto, pero deberás ayudarme, para que ella sepa que eres tu”, a lo que ella con una sonrisa aceptó.

 

A los pocos segundos, apareció por las escaleras la madre, la cual me miro y me sonrió amablemente acompañado de un buenos días, inmediatamente me acerque y le dije que necesitaba hablar con ella, ésta educadamente acepto y me prestó toda su atención, yo le dije: buenos días profesora Marval, mi nombre es Bhagavan Vásquez y estoy en quinto semestre, y no solo eso, si no que poseo un don muy especial, yo puedo ver y hablar con espíritus, la profesora solo miraba atónita, y agrego: lo sé hijo, he leído muchas cosas de las que escribes, y últimamente he querido hablar contigo, pero realmente no se ha dado la oportunidad. –En serio, no saben lo relajado que me sentí al escuchar lo que ésta mujer me acababa de decir-, en ese momento apareció la niña, y me dijo: dile a mami que estoy aquí, instantáneamente miré a la profesora Marval y le dije: profe, su hija Nathaly está aquí con nosotros; la madre me miró con ojos de sorpresa y asentó con la cabeza, en ese momento la niña empezó a hablarme, dile a mi  mami, que estoy bien y estoy en la luz, ya me curé, dile que siempre la escucho en la noche cuando llora y en el día cuando algo la hace recordarme y dice: “mi chiquita,” quiero que sepa que estoy agradecida por todo lo que hizo por mí, fue una super mami y quiero que recuerde las cosas bonitas y no tristes, y dile por favor que, gracias por las flores y sobre todo por los globos. En ese momento, la profesora hizo un sonido de sorpresa y me dijo: oh por Dios, no puede ser, seguidamente saco su teléfono y empezó a buscar una imagen, mientras decía: este fin de semana fui al cementerio como siempre lo hago, le lleve flores,  pero esta vez fui sola y le lleve esto… -créanme, hasta yo mismo me quede atónito-  la profesora me mostró en su celular, las fotos de los globos que le había llevado. Me dijo, solté uno por cada año que tenía y estaba sola, es imposible que tu hayas sabido eso.

Luego de ese momento, Nathy ya estaba lista para cruzar, solo agrego: dile a mi mami que la amo mucho y que siempre estaré con ella; mentalmente le respondí que lo haría, y que por favor ya no me persiguiera por toda la universidad. La niña soltó una leve risa, le dio un beso a su madre y desapareció.

 

Con todas éstas experiencias con niños fantasmas, he ido aprendiendo que cuando muere un niño es un suceso muy fuerte y trágico para todos los involucrados, debidos a que los padres tienen expectativas de que sus hijos crezcan y lleguen tan lejos como cualquier otro niño en el mundo; y es muy difícil para los hijos, ver a sus padres sintiéndose derrotados, deprimidos e infelices por su muerte, y más difícil es no saber qué hacer para poder ayudarlos. Sin embargo, como hemos podido leer en éstas experiencias antes contadas, los espíritus de estas criaturas van a un lugar hermoso y lleno de luz, se encuentran con muchos familiares que están en el más allá y sobre todo, los espíritus de los niños no quieren que los lamenten, más bien quieren que los recuerden como eran y como siguen siendo, alegres, tremendos y vivos.

Grupo de Almas


Grupo de Almas

 

Durante mi trabajo como un médium-psíquico, son muchas las ocasiones en las cuales me topo con personas, que me relatan que en ocasiones han conocido a otras personas con las cuales sienten una gran conexión, siendo esa la primera vez que la ven. Mis pacientes en consulta me cuentan que el vecino, el hermano/a del amigo o incluso un niño, siendo la primera vez que le conocen les atrapa de una manera fantástica e inexplicable.

Esto va ocasionando grandes incógnitas tales como, ¿Es posible que podamos sentir una conexión con una persona ajena a nosotros o que apenas le estamos conociendo? ¿Es natural sentir reconocimiento de vida con aparentes “extraños”? ¿Por qué? ¿Qué nos hace sentir tan cercanos a alguien que apenas estamos tratando?

 

Hola, mi nombre es Bhagavan Vásquez y en este nuevo artículo les hablaré sobre un tema el cual es denominado por muchos sabios y ahora por mí persona como, GRUPOS DE ALMA.

 

Es impresionante como va transcurriendo el tiempo, como puedo ir releyendo cada uno de los pocos artículos que he publicado en esta página y observar su transformación y no solo eso, si no la trascendencia de mis conocimientos de un tiempo para acá, en dichos temas.

En este caso, les hablaré de un tema un poco complejo para muchos y fascinantes para otros, y es el hecho de esa sensación, que todos hemos vivido en algún momento de nuestras vidas, en las cuales nos encontramos con personas con las que sin ninguna razón aparentemente lógica, percibimos que ya le conocemos.

Son infinitas las ocasiones en las que muchas personas acuden a mis lecturas y me cuenta que estando en la calle, o en un supermercado o incluso en alguna reunión de amistades se tropiezan con alguien con la que sienten una sensación de conocerle, una sensación tan profunda que pueden llegar a sentirse confundidos, empezando a buscar en sus recuerdos el lugar, día o incluso año en la que le vieron, haciendo un gran esfuerzo que al final no tiene ningún resultado.

 

Lo cierto es que durante mi recorrido de vida como médium-psíquico que soy, he aprendido de los espíritus, que ese sentimiento de reconocimiento de vida que percibimos con alguien que apenas conocemos, es algo que en el mundo de los espíritus es denominado como GRUPO DE ALMAS.

 

 

Cuando el espíritu esta por encarnar en este plano físico, hace una selección previa y convenio con aquellas almas que le acompañarán y le ayudarán durante su proceso de reaprendizaje en la tierra. Dicho convenio tiene estipulado los papeles o parentescos que cada uno tendrá durante su estadía en la tierra, así como los procesos kármicos que deberán experimentar y sanar, el tiempo de duración presencial que tendrán en la vida física y emocional de cada alma del grupo. Así mismo, habrán almas que decidan integrase en dicho grupo, pero la diferencia será que éstas no compartirán algún proceso con las otras almas, dichos espíritus muchas veces irán solo como observadores o comodines momentáneos, y harán presencia en las vidas físicas de dichos almas como estrellas fugaces. La armonía física de dicho grupo de almas, estará regida por los procesos kármicos que éstas decidan traer a la tierra, así como también los vehículos vivenciales que deban ser experimentados para sanar dichos karmas. También, es importante para mí acotar, que la duración en tiempo –que éste no es más que una ilusión de este plano físico- es completamente incalculable, así mismo como el conocimiento preciso de quienes son los integrantes de dicho grupo o el tamaño del grupo.

 

 

Cuando en el grupo de almas los espíritus que lo conforman han trascendido sus conciencias, al desencarnar, éstas almas regresan al plano espiritual, para reunirse con otras almas y de este modo lograr reanalizar si es necesario o no el proceso de reencarnación al plano físico; o si bien, el espíritu está preparado para transitar junto a otras almas por otros planos o dimensiones espirituales.

Durante mi camino como médium-psíquico, mis guías espirituales me han brindado la oportunidad de reconocer algunos espíritus que conforman mi grupo de almas, por medio de información que recibo a través de las meditaciones que realizo. Entre ellos están tres (3) grandes amigos que desde el primer día en que los conocí tuve la posibilidad de saber que venían compartiendo junto a mí, desde vidas pasadas. El poder conocer esta información, me permite sanar de una manera más consciente, todos aquellos procesos kármicos que mi espíritu ha decidido traer en la maleta, para poder reaprender en este plano físico.

Es por esta razón que hoy les propongo observar a cada persona que les rodea, y recordar que ninguna de ellas ésta a tu lado por mera coincidencia, si no que desde el momento en el cual tu espíritu decidió acceder a esta gran escuela llamada tierra, estas personas decidieron junto a ti, vivir la mágica experiencia de vida llamada SER HUMANO.